sábado, 9 de mayo de 2009

No me toques mis apuntes.

Ayer fui, como de costumbre, a las 8:30 de la mañana a coger sitio a la Biblioteca Francisco de Vitoria (conocida como "Derecho"). Estuve estudiando allí toda la mañana con Marcos, y a las 2 del mediodía me bajé a la residencia a comer, dejando mi estuche y mis cosas esparcidas en mi sitio, al igual que Marcos las suyas, y que todo el mundo (con cierto grado de apetito) las suyas.

Bien es cierto que en las normas de la biblioteca figura el que no se puede reservar puestos de lectura, pero también es bien cierto que a mí en junio del año pasado, tras preguntar porqué no quitaban los apuntes de las mesas vacías (ya que no tenía sitio a las 3 de la tarde) me dijeron que dejaban "un margen" para que la gente comiera. De aquella me tuve que joder, pero pensé que algún día me tocaría a mí estar en el lugar de esa gente que estaba comiendo.Pues bien, a lo que íbamos. Fuimos a comer, y a las 4 volvimos para continuar con el estudio.

¡Cuál es mi sorpresa que de la que subimos, nuestros apuntes, hojas, carpetas, estuches, subrayadores ... han desaparecido de nuestro sitio! Comenzamos a buscar por los alrededores, y ni rastro de ellos. Nos dirigimos a la entrada de la biblioteca, cuando vemos tres carritos móviles llenos a rebosar de apuntes, libros, mochilas, y largo etc.
¡Date! ¡Los muy hijos de puta habían hecho una redada y habían barrido con todo!.Me pongo de mala hostia y me dirijo hacia allí ferozmente. Allí me encuentro a los imbéciles de los bibliotecarios (unos 3 o 4) sentados tomándose un café y charlando en voz alta.
Tras cagarme en todo asegurándome que me oyesen bien, me dispuse a buscar mis cosas.No os podéis ni imaginar el maremagnum de apuntes, libretas, hojas ...hasta fundas de gafas y calculadoras ... que había allí. Todo mezclado con todo.
Marcos se pone a buscar sus apuntes y no los encuentra. Empieza a ponerse nervioso y a gritar a los bibliotecarios, que le contestan con suficiencia diciendo que "estará por ahí, busca".
Yo me pongo a buscar mi estuche, el cual había dejado abierto. No lo encuentro. Me pongo a separar pilas y pilas de apuntes de otra gente. Aquello es desespertante. Me acerco a uno de los bibliotecarios y le digo que aquello es una vergüenza, y que NUNCA habían hecho nada así. Me contesta que lo llevan haciendo varios años. Le llamo mentiroso, y me remito a lo que me sucedió a mi el año pasado. Hace oídos sordos. Le digo que al menos las cosas se hagan bien, y que la gente no puede permitirse perder sus cosas así porque sí., y que ellos no son nadie para manipularte de ese modo tus bártulos. Se ríe con los otros. Le mando a tomar por el culo.

Marcos encuentra uno de mis subrayadores. Logro encontrar parte del estuche por otro sitio, y otros bolis tirados en el suelo.
Empieza a llegar la gente de comer y se empiezan a poner frenéticos al comprobar, como nosotros, el estado de sus cosas (desperdigadas por el suelo). Un chaval que no encuentra su mochila. Otra chica que ha perdido su estuche.Otro sus subrayadores ...

Menudo jaleo se formó. Y es normal, porque las cosas pueden hacerse bien, o mal. Y no me parece normal que en horario de comer pasen arrasando con todo, cuando podemos tener cosas de valor. Y desde luego, si me dicen que están cumpliendo con su deber, que cumplar SIEMPRE con las normas, no en junio del año pasado sí, hoy no, mañana sí, pasado tampoco ...Me gustaría poder plasmar mi queja en algún periódico, de algún modo.

PD: Al final encontré todas mis cosas tras varias idas y venidas y búsquedas, salvo mi rotulador fluorescende verde =( el cual alguien me habrá cogido viendo que estaba tirado, "esperando ser rescatado".

Ahora no sirve de nada eso de pegarse el madrugón y coger sitio, ya que vendrán los imbéciles de turno a quitártelo, y no solo eso, sino a poner en peligro los apuntes con los que vas a aprobar, -o suspender- las asignaturas que te puedes haber estado currando todo un curso.Que os den bien por culo.


*Texto cogido de mi blog. *

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